Los tratamientos de medicina cuántica se basa en el uso de aparatos médicos que emiten ondas electromagnéticas de baja frecuencia, que recorren todo el cuerpo, sin efectos adversos ni colaterales, actuando directamente sobre las células, estimulándolas y energizándolas.

Cada célula del cuerpo tiene una membrana celular con una polaridad eléctrica determinada por iones de distintas cargas. El correcto funcionamiento de estos iones permite el intercambio celular, posibilitando el ingreso de aquellas sustancias que nutren a nuestro cuerpo de energía: glucosa, aminoácidos, ácidos grasos, oligoelementos, etc.

El mejor funcionamiento lleva a la célula a recuperar su capacidad de incorporar esos nutrientes esenciales y eliminar todos los productos tóxicos que provocan su mal funcionamiento.

Las ondas electromagnéticas emitidas por los aparatos médicos que utilizamos, transfieren paquetes de energía a todas las células del cuero, potenciando los campos bioenergéticos propios del organismo.

Es así que esta emisión de ondas electromagnéticas producen los siguientes efectos en el organismo:

  • Desintoxica, equilibra, energiza y nivela las funciones biológicas celulares, retardando el deterioro propio del envejecimiento celular y/o el producido por las diferentes patologías tales como artrosis y artritis.
  • Desinflama las zonas afectadas ya sea por traumatismos, hernia de disco, artrosis, gonartrosis, osteoporosis o artritis, eliminando dolores.
  • Optimiza el sistema nervioso en general, neutralizando el insomnio y el stress.
  • Impide el recambio celular acelerado producido por psoriasis, mejorando el estado general de la piel, eliminando picazones y lesiones.

En resumen, el mejoramiento de las funciones celulares conlleva en forma real y efectiva a estos efectos en el organismo, tan beneficiosos para la salud, posibilitando una mejor calidad de vida.